La reforma integral de tu vivienda puede mejorar tu calidad de vida en todos los sentidos. Si aprovechas la reforma para acometer una  “rehabilitación energética” de tu hogar no solo mejorarás el confort y las condiciones de habitabilidad del inmueble, sino que también reducirás considerablemente tu factura energética mientras ayudas a preservar el medio ambiente.

Principales beneficios de la rehabilitación energética de tu hogar

  •  Un buen aislamiento y un buen sistema de calefacción o refrigeración que mantenga la temperatura estable y adecuada durante todo el año mejorará  tu calidad de vida y la de tu familia.
  • Reduce la contaminación generada por el consumo de energía.
  • Se puede alcanzar un ahorro energético de hasta un 60 por ciento, en función de las características de la casa, por lo que te ahorrarás un dinero importante cada mes.
  • Revaloriza y alarga la vida útil del edificio.

Reformas necesarias  para mejorar la eficiencia energética del inmueble

Desde nuestros más de 15 años de experiencia en todo tipo de reformas integrales, te ofrecemos unas pautas sobre cómo mejorar la eficiencia energética de tu vivienda aprovechando la reforma del inmueble.

 Aislamiento térmico de fachada y cubiertas

Aislar los muros exteriores y las cubiertas puede conllevar un ahorro energético de entre un 15 y un 40 por ciento, dependiendo de la tipología del edificio y de los materiales constructivos empleados (puedes consultarnos sin compromiso y nuestros expertos te asesorarán sobre los que mejor se adapten a tu hogar).

Ventanas y puertas

Las ventanas aislantes pueden reducir hasta un 30 por ciento el consumo energético

Para mejorar la eficiencia es imprescindible minimizar las pérdidas energéticas que puedan producirse a través de cualquier apertura de la vivienda, principalmente puertas y ventanas.  En este sentido, es recomendable instalar ventanas con vidrios aislantes de doble o triple vidrio, que evitarán que se pierda el calor de la calefacción en verano y el frío del aire acondicionado en invierno.

Las ventanas aislantes limitan el intercambio excesivo de calor y las infiltraciones de aire del exterior, lo que puede suponer una disminución de cerca del 30 por ciento en el consumo energético.

El precio de las ventanas aislantes puede llegar a ser elevado pero, al ser su vida útil de unos 50 años, la amortización de la inversión puede ser relativamente rápida.

Para que la medida sea lo más eficaz posible utiliza también aislantes en las puertas y en zonas en las que hay cañerías o cables para evitar corrientes de aire.

Aislamiento en el suelo

Cuando sea posible, se deben aislar los suelos colocando el aislamiento térmico directamente bajo el acabado superficial (en los casos en los que el suelo se rehabilite por completo) o colocando el  aislamiento  por la parte inferior del suelo (suelos en contacto con el aire exterior, forjados sanitarios, etc.)

Humedades y tuberías

Las humedades pueden afectar sensiblemente a la climatización de tu hogar. Para prevenirlas es conveniente impermeabilizar las cubiertas e instalar un sistema de aislamiento adecuado.

Por su parte, instalar material aislante térmico en las tuberías evitará pérdidas de calor y posibles condensaciones en las conducciones.

Sistemas eficientes de calefacción, aire acondicionado y agua caliente

La instalación de sistemas sostenibles de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria te permitirán ahorrar en tu consumo energético y contribuir a la conservación del medio ambiente.

En la misma línea, sustituir electrodomésticos, bombillas y luminarias obsoletos por otros de mayor eficiencia energética, así como utilizar sistemas de control de encendido y de regulación del nivel de iluminación pueden reportar ahorros superiores al 20 por ciento.

La importancia de vigilar nuestros hábitos diarios

Además de acometer la rehabilitación energética de nuestra vivienda, lo primero que hay que hacer para evitar el derroche de  energía es revisar nuestros usos y costumbres.

Mantener nuestro hogar a una temperatura adecuada sin abusar de la calefacción ni el aire acondicionado, aprovechar la luz natural, regular el caudal de agua o contar con electrodomésticos de bajo consumo contribuirá decisivamente a mejorar la eficiencia energética en nuestro hogar.

Por lo que respecta a la ventilación, es importante que ventiles adecuadamente tu casa para que el aire interior esté renovado y sea de calidad. Lo más recomendable es realizar una ventilación cruzada, durante unos 10 minutos, por la mañana.

En verano, o en zonas de mucho calor, mejor por la noche; así se refrescará el interior de la vivienda dejando salir el calor que se pueda haber acumulado durante el día.

Si estás decidido a reformar tu hogar, el Ayuntamiento de Barcelona y otras instituciones ofrecen ayudas para la rehabilitación con medidas de ahorro energético.

El equipo de profesionales  de  Montaplac puede asesorarte sobre las obras, tecnologías y materiales que mejor se adapten a la reforma de tu vivienda y al presupuesto del que dispongas. ¡Llámanos al 664 785 114 y te informaremos sin compromiso!